RAPSODIA MORBOSA

 

1-Los suicidas son homicidas tímidos

Falso

Excusa

Miedo

Pérdida

Caos…

Caos cerebral,

Nudo gordiano.

Muchos de estos tímidos frustrados

Comprendían que al final

de la maraña… había un túnel.

 

2-Los suicidas son homicidas…

¿Timidos?

Al marido de una antigua

vecina, le gustaba

hacer hípica.

Cabalgaba grandes distancias

por un chupinazo

de falsa juventud.

A la mujer, -mi vecina-,

le dolía su peor edad:

Se retiró de la escena

fabricando una cirrosis.

 

3-Me gusta escribir en los libros

de poesía. Es como dialogar

con los propios poetas,

como si con eso, desde

dentro del pecho

se pusiese en marcha

algo, que ha permanecido

aletargado bajo el hielo.

Trazar líneas tangentes

significa caminar

sobre esa franja que separa

lo cierto del salto al vacío

¡Y luego dicen

que los suicidas son homicidas tímidos!

 

4-”Los suicidas son homicidas tímidos”

Si pienso con calma esta afirmación,

No me extraña.

Cuando veo aquella pobre parodia

de sarcófago romano,

en aquel cementerio que bordea

la carretera, pienso

que nadie que quiera

llamarse cuerdo,

desee terminar allí;

algunas veces, con la subida

de la marea, olvidamos

que lo que no vale para otros,

tampoco nos puede servir

a nosotros.

 

5-Por las mañanas, una humedad

pastosa, aligera el sueño.

Al cabo de unos minutos

el estómago se va haciendo

cada vez más pesado,

hasta que termina

deslizándose hacia la pelvis.

Hay quien dice

que los suicidas

son homicidas tímido o

tímidos homicidas

¿Qué más da? El orden

de factores…

Es muy sencillo, primitivo.

No encuentran ningún relfejo

contra el que disparar.

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Pensamientos de café

20150805_175628Por un momento
pensé que un vulgar muro
era un juncal del color de los rubíes,
fuego en medio de un parque de barrio.

Por encima
del abeto
clavado en el centro
del parque,
ha sobrevolado
el signo de la lluvia
y de las tormentas.

La muerte
no es gran problema
si se tiene
la cara limpia.

El humor es un gran arma.
No sé si cargada
con la polvora del futuro.
Más bien, es de tiro
instintivo.
A veces, cruzar
hasta la acera
de enfrente… tienta.

A mi, no sé que me colocaron
entre las manos
si una pieza de “lego”
o la llave de aarranque
de una nave espacial.
Ultimamente
surgen demonios
de entre la hierba.

El frío se comió
los suspiros,
blanqueó las ideas,
pero pese al hielo
que cortaba los latidos
siempre tuve
la sensación
de ir por el buen camino.

Promesa firme

No me hace falta
convocar a la muerte;
muero muchas veces,
yo sola, o al menos
de vez en cuando la rozo.
No volveré a decirte,
madre,
que cortaré el hilo
que teje la parca.
No lo volveré a decir
aunque la boca se llene
de ácido y sal.
Ya conozco el linde
resbaladizo del camino
cuando no deseo nada,
cuando mis sueños se transforman
en entelequias,
cuando me desdoblo
y me desplomo en lo más profundo.
Pero no puedo dejarme caer
Tengo miedo, al igual
que la tía
Si, ya sé lo que es morir.
Mañana me pondré
los pendientes más pequeños
para volver a la vida