Un embarazo sicológico

Esta mañana en mi Facebook, un contacto me dejó este mensaje: “Feliz inicio de primavera”. Desde luego no podía haber sido más acertado Lo digo entre comillas, claro. A mi perra se le hincharon las mamas. Como no le conocía ningún novio, la llevé al veterinario. Diagnóstico: un embarazo sicológico. Esta mañana, a la hora del desayuno, me encuentro a la Yuma, rodeada de cinco cachorros. Sigo sin saber cómo se las ha arreglado.

PALABRAS PARA UNA AUSENCIA

Amor…¿puedo llamarte así? lo dudo
ya después de tanta ausencia
La mañana que nos despedimos,
dibujamos puntos suspensivos
sobre las hojas en blanco
de nuestro cuaderno.Entre ellas, quedó prendida
la esperanza, o quizás la insensatez, del reencuentro
No puedes imaginar las veces que te he soñado
al final del día, a esa hora,
cuando las fuerzas se apagan y el cuerpo, sin compañía,
empieza a susurrar misterios.
Hace tiempo que decidí dejar de esperarte
pero a pesar de mi fatiga,
una parte recóndita de mí ser
se empeña en mantener viva una llama
contra toda evidencia
No sé si sabes, que ya he dejado
de buscarte en el reflejo de tus compatriotas.
Sin embargo, en mis momentos de debilidad,
reconozco que echo de menos tu contacto
tu mimo… hasta que a la orilla
de la memoria, llegan las promesas aplazadas,
las mentiras, las verdades dichas a medias.
Entonces, solo me queda aceptar que nuestra historia
se terminó antes de haber comenzado.
Por tanto, vuela por donde quiera
que estés; se ve que hace tiempo
se perdieron tus raíces,
o que encontraste otro puerto
donde cobijarte.
De todas formas en la vida no todo sale
según nuestros deseos, y quizás sea por algo.
Pero sobre todo, si ahora
tienes un nuevo corazón,
cuídalo, como no cuidaste el mío,
que tan tuyo decías que era.
Pues sino podrías sufrir una embolia.