Este libro es como un monte.
Alto, lleno de jaras,
plagado de moscas,
Este libro corta los pulmones,
baja el azúcar. Hay que recorrerlo
en el sentido contrario a la marcha
para no arrojar ni el corazón, ni las tripas
durante ese último tramo de camino.
Para poder saltar… sin romperte el alma.

Anuncios

El panorama era desolador. Miró el lado del armario que acababa de quedar vacío y al fin pudo permitirse aquello que se había prohibido unos minutos antes; el mar se filtró por las rendijas del alma.